En 2026, la compra de una vivienda de nueva construcción ha dejado de responder únicamente a criterios clásicos como la ubicación o la superficie. El comprador actual es más consciente, más informado y mucho más exigente. Busca bienestar, eficiencia, sostenibilidad y espacios que se adapten a su estilo de vida presente… y futuro.
La vivienda ya no se concibe solo como una inversión, sino como un entorno que acompañe la forma de vivir, trabajar y disfrutar del día a día.
Desde PJR Gestión, analizamos cuáles son las principales prioridades del comprador de obra nueva en 2026 y cómo las promociones actuales están evolucionando para dar respuesta a estas nuevas demandas.
Eficiencia energética y ahorro: una prioridad incuestionable
La eficiencia energética se ha convertido en uno de los factores decisivos en la compra de vivienda nueva. Los compradores ya no preguntan únicamente por la orientación o el aislamiento: exigen soluciones reales que garanticen confort y ahorro a largo plazo.
Los elementos más valorados incluyen certificaciones energéticas altas, el uso de materiales sostenibles y la incorporación de sistemas eficientes como la aerotermia o los paneles solares.
Esta demanda responde a tres motivaciones claras: la reducción de la factura energética, un mayor compromiso con el medio ambiente y la revalorización del inmueble a medio y largo plazo.
No es casualidad que las viviendas con certificación energética A o superior se vendan hasta un 15 % más rápido que aquellas con calificaciones inferiores.
Espacios exteriores y zonas comunes con verdadero valor
Desde la pandemia, el concepto de hogar ha cambiado profundamente. El espacio exterior ha dejado de ser un extra para convertirse en un elemento casi imprescindible en la decisión de compra.
Los compradores buscan terrazas amplias, patios o jardines que amplíen el espacio habitable, así como zonas comunes pensadas para el disfrute diario: áreas verdes, espacios infantiles, zonas deportivas o servicios compartidos como piscinas, coworkings o gimnasios.
Cada vez se valora más que la urbanización aporte calidad de vida y fomente una forma de vivir más social, saludable y equilibrada. Como señalan muchos compradores: “Elegimos nuestra vivienda pensando en cómo viviríamos en ella cada día, no solo como inversión”.
Flexibilidad en la distribución y personalización
El comprador de 2026 quiere una vivienda que se adapte a su forma de vivir, no al contrario. La flexibilidad en la distribución y la posibilidad de personalización son hoy factores clave.
Las demandas más habituales incluyen cocinas abiertas o semiabiertas, espacios versátiles para el teletrabajo, dormitorios que puedan transformarse en despacho y la opción de elegir acabados o realizar pequeños ajustes en la distribución.
En PJR Gestión, este enfoque se traduce en reuniones técnicas personalizadas con cada comprador, permitiendo adaptar la vivienda a sus necesidades reales y convertir cada hogar en un espacio verdaderamente propio.
Tecnología y comodidad: el auge del hogar inteligente
La tecnología aplicada a la vivienda ha dejado de ser un lujo para convertirse en un valor añadido casi imprescindible. La domótica aporta comodidad, eficiencia y control, aspectos cada vez más demandados.
Los compradores valoran especialmente la posibilidad de gestionar la iluminación y la climatización desde el móvil, la instalación de persianas automáticas, los accesos inteligentes sin llave y la previsión de tomas para la carga de vehículos eléctricos.
Estas soluciones no solo mejoran la experiencia diaria, sino que posicionan la vivienda como un producto preparado para el futuro.
Ubicación conectada, pero tranquila
El concepto de “buena ubicación” también ha evolucionado. Ya no se trata únicamente de estar en el centro, sino de encontrar entornos bien conectados que ofrezcan tranquilidad, servicios y calidad de vida.
Las tendencias actuales apuntan a localizaciones residenciales o costeras con buenas comunicaciones, edificios de altura media o baja y urbanizaciones cerradas que aporten seguridad y sensación de comunidad.
El comprador busca equilibrio: cercanía a los servicios esenciales sin renunciar al descanso y al contacto con el entorno.
Conclusión: el comprador de 2026 sabe exactamente lo que quiere
El comprador de vivienda nueva en 2026 es exigente, informado y valora la experiencia completa: desde el diseño del espacio y la eficiencia energética hasta el acompañamiento durante todo el proceso de compra.
En PJR Gestión trabajamos con una visión clara: anticiparnos a estas necesidades y ofrecer promociones bien ubicadas, eficientes, adaptables y pensadas para mejorar la calidad de vida. Porque hoy, más que nunca, una vivienda no se compra solo para vivir… se elige para disfrutarla.



